Testimonio nº 3

Publicado el 06/05/2018 por Tu vida sin dolor

Soy Claudine Ibarra. Desde hace dos años y medio convivo con el dolor. Creo que desde los pies a la cabeza no hay ni una sola parte del cuerpo que no me duela todos los días y a todas horas, además de tener el cuerpo contracturado, con rigidez articular, inflamación a todos los niveles que me repercute también en la cabeza, intestinalmente, en la piel, la boca, y para completar el cuadro, la fatiga y la sensación de cansancio son siempre mis compañeros de vida.

Debido a la tensión muscular que inconscientemente mantengo durmiendo, la rigidez matutina y el dolor son inevitables. La sensación más fuerte suele durar hasta que me incorporo, me muevo un poco y sobre todo, después de una ducha con agua caliente. El resto del día depende de no se sabe qué, puede acompañarme un dolor llevadero y una leve sensación de cansancio que me permite tener cierta actividad, o puedo tener lo que se llama brote, y entonces todos los síntomas se agudizan y me dejan totalmente incapacitada.

No puedo hacer planes ni a corto ni a largo plazo, ya que los brotes son imprevisibles y ni siquiera sé lo que me puede durar............


El dolor vino a pararme

Descargas y Galería de imagenes

Colabora con la investigación

Artículos Relacionados