Testimonio nº2

En el año 2013 tras varias intervenciones menores, realizadas sin éxito, fui sometida a una cirugía mayor la cual me dejó secuelas durante varios meses. Tras las mismas, la recuperación no sólo no fue la esperada, sino que comenzaron a manifestarse una serie de síntomas aparentemente ajenos a las intervenciones, tales como: debilidad, fatiga crónica permanente, dolores musculares, procesos inflamatorios, fiebre y falta de concentración.

Tras múltiples pruebas diagnósticas la conclusión nos llevó a una enfermedad autoinmune conocida como síndrome de Hashimoto. Me prescribieron el tratamiento que se sugiere en los protocolos, sin embargo los síntomas persistieron e incluso empeoraron. Acudí a mi médico de familia en numerosas ocasiones obteniendo como resultado diagnósticos de gripe, virus, etc. 

Visto mi empeoramiento decidí tomar otro camino y me sugirieron acudir a la consulta del Dr. Isasi. Allí, es cuando me comunican por primera vez que dicho síndrome está estrechamente relacionado con el intestino permeable y fibromialgia.

Hago rehabilitación y pilates para los dolores de espalda y zona sacro-ilíaca, además de haber pasado por el quirófano para una infiltración con  radiofrecuencia pulsada. He comenzado con el tratamiento prescrito por el Dr. Isasi y después de 5 meses he observado una notable mejoría a pesar de que todavía convivo con brotes que no me permiten hacer una vida completamente normal. 

Soy consciente de que este proceso es largo, no obstante los tiempos de mis patologías no son los que yo me marco para volver a tener la vida que tenía antes y que espero poder recuperar lo antes posible. Mi familia y yo estamos aprendiendo a asimilarlo y a vivir con ello, lo que hoy por hoy nos resulta difícil. B.


Aprendiendo a convivir con la enfermedad

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